Vamos a describir (eso creo que cuenta como mindfulness)

 

Así se ve mi escritorio:

Un mini computador, como siempre me han gustado. Como cuando era niña y  jugaba con la silla naranja simulando una maquina de escribir o un compu.  Se ve una cartera rosada, separando la plata que viene de un fondo de la que viene de otro. En este caso, allí organizo lo que las personas me pagan por el servicio que presto como profesora de yoga. Se ve mi carta astral, un documento que estudio muy seguido y que me  ha ayudado a entender muchas cosas  y a valorar otras que por cosas de la vida daba por sentadas o nadie hasta el momento (o mejor dicho yo hasta el momento no había hecho conscientes que eran únicamente mías y que valían un montón), una carta astral que me ha hecho caer en cuenta que soy una mujer empática, muy inteligente, intuitiva, comunicadora por naturaleza; una carta astral que también me ha ayudado a entender por qué dudo en ocasiones, porque puedo sentirme tan opuesta y contraria, que me ha ayudado a entender que  tan expansiva puedo ser y que responsabilidad tengo como millenian con Urano y Neptuno en conjunción.

 

Se puede ver un marranito en cerámica, toda la vida he ahorrado, esto me lo enseñaron mis padres, aunque ellos mismos ahora no lo hagan,  una amiga hace poco me dijo “la riqueza se hace con las monedas”, yo no sé realmente para que siempre tengo una marranito de este tipo (además que siempre me gustan las alcancías de cerámica, me gustan que no las pueda abrir, y me encanta romperlas, contar las monedas, organizarlas y bueno todo lo que se hace cuando se rompe  (que sabemos los que tenemos este hábito).  No logro definir o encontrar una razón más que porque me gusta, disfruto ahorrar, disfruto guardar monedas de 500 y 1.000 aunque no sé que partes de mi ser o cerebro se activen al hacerlo.

 

Se ven mis libro sobre temas holisticos, esotéricos, o filosóficos. No sé bien a qué rama pertenezcan, pero para mi son libros para el buen vivir, libros para el conocimiento personal y para el desarrollo. Para que tu mismo puedas ir disminuyendo el intervalo de cosas que no estaño alineadas con tu propósito mayor.

Y estoy yo, con unas gafas gigantes creyéndome medio hipster, con mi sonrisa de lado a lado, una sonrisa que me acostumbre siempre a hacer, bueno  o malo?  (como me dijo la misma amiga) no se sabe.  Pero lo que si puedo reconocer es que se parece a cuando era niña, cuando jugaba, a lo que jugaba, no leía mucho, pero me encantaban las agendas (creo que eso cuenta). Veo esa foto  y me gusta lo que veo, que si, que siempre hay más por hacer (eso es algo que heredamos de la sociedad en la que vivimos ni modo), pero últimamente vivo un día a la vez ( pero literalmente, no solo como frase linda ), me he dado cuenta que cuando deseas desde el miedo, no recibes amor, cuando deseas desde el gozo, eso es otro cuento.  Me siento tanto, en todos los sentidos, soy consciente que estoy en mis días previos a mi menstruación, sé que voy a requerir de mayor amor hacia mí misma porque mi cuerpo estará  atravesando un duelo (se está dando cuenta que no quedé embarazada y bueno, todo lo que había preparado, un vientre, unas hormonas y una “idea” se tiene que desechar y continuar).

 

Con  valoración

                MV

 

 

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